Annika Sorenstam levantó pelota

By Enrique César Lobos

Annika SorenstamDijo: “tengo otras prioridades”, así de simple. En una emotiva conferencia de prensa Annika Sorenstam, la mejor jugadora de golf de todos los tiempos, hizo un orden de prioridades en su vida y optó con el corazón por dejar de jugar en el circuito de golf en diciembre y casarse en enero próximo para formar una nueva familia.
La noticia nos llegó desde la página española www.ten-golf.es, un brillante magazine con todo lo que hacen los españoles y los grandes jugadores de golf en el mundo y después buscando en la red estaba en todos los sitios internacionales; es la gran noticia del día. Y esta decisión debe movernos a alguna reflexión.
Más allá de su brillante campaña que incluye el Grand Slam femenino y el calificativo del estadounidense Tiger Woods de que la sueca es la mejor jugadora de todos los tiempos debemos pensar que el golf competitivo pierde una de sus grandes figuras, lugar que probablemente ahora ocupe la mejicana Lorena Ochoa u alguna otra figura australiana o coreana, al mundo mediático no va tardar en encontrar reemplazante.
La reflexión para todos debe ser ¿es incompatible ser un deportista exitoso y tener una vida privada?
Recuerdo en oportunidad de conocer a Tiger Woods en el Buenos Aires Golf Club señaló que el único lugar del mundo donde se sentía a gusto por ese entonces era practicando buceo, algo parecido dijo, sintió y sufrió en su momento Diego Maradona y otros tantos acosados por sostenerse en esa vorágine de competencias, entrenamientos y vida pública permanente.
Mucho más modestamente pienso que el golf de las mujeres es diferente al de los varones, nunca diría mejor o peor ni más espectacular o menos, solo eso diferente pero igualmente metido en una vorágine de notas, programas especiales, investigaciones sobre sus vidas, sus inversiones, sobre sus gustos y ambiciones. Y no hemos escuchado a hombres tener necesidad de renunciar por razones del corazón, el espíritu o simplemente desde la afectividad.
Yo no creo que Annika deje de empuñar un palo de golf y salir a jugar todos los días deja lo otro, los compromisos comerciales, la exigencia del 100 por ciento de rendimiento. Y en su lugar creo que buscará recuperar la alegría de sentarse con su esposo e hijos a ver el atardecer. Creo que como cualquier ser humano buscará recuperar la alegría del juego (el homo ludicus) ser otra vez la niña que se divertía detrás de la aventura de dirigir la pelota con un bastón. Algo que los circuitos profesionales de golf, los ranking, las entrevistas y las recepciones no dan.
Es triste saber que no estará más en una competencia, pero debe ser enormemente enorgullecedor para una mujer saber que otra igual a ella supo decir “hasta acá llego y ahora me dedico a vivir una vida normal”. Y para todos los demás saber que todavía desde su decisión de abandonar la partida Annika es tan grande que sigue dando lecciones, ahora de vida.
Conozca más de su vida consultando http://www.annikasorenstam.com/

Por Enrique César Lobos

Etiquetas: , , , ,

Escribe un comentario